Conceptos clave de los planes de pensiones

planes de pensiones

Últimamente hablamos mucho de planes de pensiones. Y no somos los únicos. Muchos medios llevan meses avisando de que la hucha de las pensiones se agotará pronto. Y con pronto estamos diciendo que, a este ritmo, en el año 2018 se terminará de exprimir lo que queda. Pero, si esto es un sistema piramidal, que por un lado entra y otro sale, ¿dónde está el problema? Pues precisamente en eso, que entra poco y sale mucho, y con las cotizaciones de la población activa no da para compensar lo que sale.

Mientras lo solucionan o no desde arriba, los que estamos abajo debemos pensar en nuestro futuro. Por eso, una vez más insistimos en lo importante que es buscar un medio de ahorro para la jubilación. El sistema de ahorro para la jubilación por excelencia ha sido siempre el plan de pensiones, aunque no es el único. De hecho, mucha gente tiene, además de un plan de pensiones (si no más) otro tipo de productos.

En esta ocasión nos vamos a centrar en definir los conceptos básicos de los planes de pensiones, conceptos de los que se habla mucho pero que a lo mejor todavía no han quedado muy claros.

¿Qué es un plan de pensiones?

Un plan de pensiones es un producto de ahorro a largo plazo de cara a la jubilación al que se van haciendo aportaciones en la periodicidad establecida. También se pueden realizar aportaciones extraordinarias.

Este dinero va generando una rentabilidad, que se suma al dinero que va quedando ahorrado para ser rescatado con la jubilación. En principio, a no ser que se den unas condiciones muy específicas, no se puede retirar el dinero antes de la jubilación. A partir del año 2025, el plan de pensiones de podrá rescatar si tiene al menos 10 años de antigüedad.

Una vez jubilado, el titular del plan de pensiones puede ir cobrando una cantidad de manera periódica o rescatar todo el dinero acumulado en el plan de pensiones.

Conceptos clave de los planes de pensiones

Un plan de pensiones es un producto complejo que da para hablar largo y tendido. Lo que vamos a ver a continuación son solo algunos de los conceptos clave básicos que hay que conocer para entender las condiciones de cada plan y poder hacer las preguntas oportunas.

Rendimiento del dinero o rentabilidad: Depende de muchos factores, como el tipo de plan,  las comisiones y gastos asociados y del riesgo que se asuma. El riesgo es, por decirlo de forma sencilla, el porcentaje del dinero aportado que se invierte.

Beneficios fiscales: Las aportaciones a los planes de pensiones tienen beneficios fiscales, ya que reducen la base imponible del IRPF, es decir, desgravan. Si normalmente la declaración de la renta te sale a devolver esto te da lo mismo. Ya lo pagarás después, cuando empieces a cobrar (es el diferimiento fiscal)

Diferimiento fiscal: Los planes de pensiones permiten retrasar el pago del impuesto, de forma que ese dinero sirva para generar más riqueza hasta el momento del cobro, que es cuando se pagan los impuestos. Por otra parte, como  durante la vida laboral tenemos un tipo impositivo superior que durante la jubilación, al deducirnos en la primera etapa las aportaciones y pagar durante la segunda nos proporciona ahorro adicional.

Flexibilidad de las aportaciones: Se puede aportar la cantidad deseada con la periodicidad que se estime oportuno, así como hacer aportaciones extraordinarias, siempre que no se supere el límite anual establecido.

– Límites a las aportaciones: Las aportaciones al plan de pensiones no pueden sumar más de 8.000 euros anuales o el 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas, 24.250 euros para las personas con alguna incapacidad y 2.500 euros en caso de aportaciones hechas para el cónyuge.  Se pueden hacer con la periodicidad que se quiera. Lo que cuenta es no sobrepasar el límite anual.

¿Son los planes de pensiones el mejor instrumento de ahorro para la jubilación?

Muchos especialistas te dirán que no, que hay otras formas mejores o más rentable. Sin embargo, lo cierto es que para la mayoría de la gente el plan de pensiones es una forma de ahorro más fácil de entender que otras y que ofrece una amplia gama de posibilidades, con opciones para todos los gustos en cuanto al nivel de riesgo que se desee asumir (bajo, medio o alto).

En realidad, más importante que debatir si es buena o mala opción es tomar la iniciativa de contratar algún producto de ahorro que nos permita que nos asegure unos pequeños ingresos extra cuando nos jubilemos.

 

About Eva María Rodríguez

Redactora web especializada en temas de economía, marketing y negocios, entre otros temas
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