¿Cubren los seguros de salud las anomalías congénitas del recién nacido?

Como hemos explicado en ocasiones anteriores, el seguro de salud de la madre cubre también al recién nacido, incluyendo la atención médica derivada del parto durante la hospitalización de la madre. Pero, ¿qué ocurre si el bebé nace con alguna anomalía congénita? ¿Está cubierta la atención médica necesaria?

En principio, todos los seguros de salud excluyen de sus coberturas toda clase de enfermedades, lesiones, dolencias, defectos constitucionales o congénitos, deformaciones, estado o situación médica preexistentes a la fecha de alta de cada asegurado en la póliza. A todos los efectos, la anomalía congénita tiene el mismo trato que las enfermedades preexistentes. Sin embargo, muchos seguros cubren las anomalías congénicas, aunque hay que cumplir una serie de requisitos previos.

Qué es una anomalía congénita

Empecemos definiendo el concepto al que nos referimos. Una anomalía congénita es aquella que existe en el momento del nacimiento, como  consecuencia de factores hereditarios o afecciones adquiridas durante la gestación hasta el mismo momento del nacimiento. Una afección congénita puede manifestarse y ser reconocida inmediatamente después del nacimiento, o bien ser descubierta más tarde, en cualquier período de la vida del asegurado.

Requisitos para que las anomalías congénitas del recién nacido estén cubiertas por el seguro de salud

En principio, los primeros cuidados que necesite el recién nacido si deberían estar cubiertos por el seguro de salud. Pero, ¿qué pasa después? ¿Admitirán al bebé en la póliza de la madre? Por lo general, si el bebé es incluido en la póliza de la madre en el plazo estipulado por la póliza (entre 10 y 30 días, dependiendo de la póliza). Es importante destacar que el bebé debe estar adherido a la póliza de la madre como asegurado adicional. Durante este plazo no será necesario rellenar ningún cuestionario de adhesión, sino que bastará con presentar la solicitud de adhesión. Pasado el plazo sí que será necesario rellenar el cuestionario de salud y declarar la anomalía congénita, con todo lo que ellos implica.

Una cuestión interesante hace referencia al tiempo mínimo que tiene que estar dada de la madre. Por lo general, la mayoría de las compañías consideran la carencia del parto  la misma que para atender al recién nacido, con o sin anomalías congénitas. Sin embargo, para la aceptación del recién nacido con anomalías congénitas en la póliza, algunos seguros requieren que la madre tenga suscrito la póliza durante más tiempo, incluso hasta veinticuatro meses antes del nacimiento del niños. Además, esta atención puede estar supeditada a que se dé de alta al niño en el seguro en los días siguientes al parto (este periodo, como vimos, oscila entre 10 y 30 días). No obstante, conviene no olvidar que en todos los casos, para que el recién nacido reciba atención médica más allá de la cobertura inicial de la madre, es necesario darle de alta en el seguro en el plazo previsto para recién nacidos sin que se requiera rellenar cuestionario alguno.

Para terminar, otro requisito imprescindible para que la asegurada cubra la atención al recién nacido es que la madre dé a luz en un centro concertado de la compañía. Si la madre da a luz en otro centro los defectos congénitos del recién nacido no estarían cubiertos por el seguro de salud de la madre.

 

About Eva María Rodríguez

Redactora web especializada en temas de economía, marketing y negocios, entre otros temas

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