Fiscalidad de los planes de pensiones

Fiscalidad de los planes de pensiones

Fiscalidad de los planes de pensionesContratar un plan de pensiones tiene muchas ventajas. Entre ellas, al contratar un plan de pensiones no sólo estás asegurando un colchón económico para la jubilación (que tal y como están las cosas nunca se sabe), sino que, además, puedes desgravarte un importe interesante en la declaración de la renta.

De hecho, la fiscalidad de los planes de pensiones es una de las ventajas que encaja dentro de la política del Gobierno de incentivar el ahorro a largo plazo como complemento a la pensión que ofrece la Seguridad Social.

Claves para entender la fiscalidad de los planes de pensiones

El primer punto que hay que tener en cuenta es que la fiscalidad de los planes de pensiones se divide en dos partes.

  1. La referida a las aportaciones
  2. El reembolso (el momento de recibir la prestación)

Por otra parte, es necesario recordar que las prestaciones de los planes de pensiones se consideran rendimientos del trabajo personal a efectos de IRPF.

Aportaciones a los planes de pensiones

Las aportaciones hechas a los planes de pensiones están sujetas a desgravaciones, por lo que es posible deducir las aportaciones de la base imponible de la declaración de la renta, siempre dentro de los límites marcados por la ley.

Cuánto desgravan las aportaciones a los planes de pensiones

Los límites en las cantidades desgravables se establecen en función de la edad, incrementándose a medida que se acerca el momento de la jubilación.

Hasta los 50 años es posible deducir  la menor de las siguientes cantidades:

  •  10.000 euros (que es aportación máxima que se puede realizar) o
  • el 30% de los ingresos. Se entiende como ingresos la suma de los rendimientos netos del trabajo y de las actividades económicas.

Las personas mayores de 50 años podrán deducirse la menor de las siguientes cantidades:

  • 12.500 euros o
  • el 50% de sus ingresos

Las personas con discapacidad pueden elevar las deducciones hasta un máximo de 24.500 euros sin dejar de disfrutar de otras ventajas fiscales.

Las aportaciones realizadas al plan de pensiones del cónyuge también son deducibles, siempre que  el cónyuge no obtenga ninguna renta o que sus ingresos no superen los 8.000 euros anuales. El límite para reducir de la base imponible en este caso es en 2.000 euros.

Por otra parte, las aportaciones a planes de pensiones de personas discapacitados (con una minusvalía física superior al 65% o psíquica superior al 33%) están sujetas a deducciones, aunque la ley establece también unos límites, de modo que las aportaciones anuales realizadas por familiares no podrán superar los 10.000 euros y en ningún caso serán superiores a 24.250 euros.

Además, es importante tener en cuenta que quienes realicen aportaciones a favor de otra persona deben tener en cuenta que el ahorro fiscal general para todo el Estado es de un máximo del 43% y en ningún caso se puede superar ese porcentaje,  por muchas aportaciones que se realicen.

Fiscalidad en el reembolso de los planes de pensiones

Las prestaciones de los planes de pensiones se pueden recuperar en tres formas distintas

  1. En forma de capital: Un único pago que incluye las aportaciones más los rendimientos.
  2. En forma de renta: Supone recibir las cantidades aportadas en varios pagos regulares.
  3. En forma mixta: Supone percibir una parte en capital y la otra parte en forma de renta.

Hasta la reforma fiscal de 2007 existían importantes diferencias en función de cómo se recuperase el plan y se efectuase el reembolso. Actualmente todas las forma de reembolso tienen el mismo tratamiento fiscal, aunque sí se mantienen las ventajas para las cantidades aportadas con anterioridad a la reforma.

  • Las prestaciones en forma de capital están sujetas a una reducción del 40% a la parte de prestaciones ligadas a las aportaciones hechas con anterioridad al 2007 si han transcurrido más de dos años desde la misma. En este caso la prestación se considera un rendimiento del trabajo.
  • Las prestaciones en forma de renta no están sujetas a ningún tipo de deducción aunque sí a retención fiscal como renta del trabajo en función del los ingresos de cada contribuyente.

Cuál es el método de reembolso más interesante desde el punto de vista fiscal

Al recuperar todo el capital del plan de pensiones en forma de capital el tipo marginal se disparará, pudiendo alcanzar el 52% (si supera los 300.000,20 €), por lo que el año de jubilación se pagarán una gran cantidad de impuestos.

Sin embargo, si el plan de pensiones se rescata en forma de renta, el dinero de la pensión tendrá la misma consideración que el salario y tributará también al tipo marginal de IRPF que tiende a ser menor que lo que se paga por las rentas del ahorro.

 

 

About Eva María Rodríguez

Redactora web especializada en temas de economía, marketing y negocios, entre otros temas
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