Les pillaron en el fraude, pero sus estafas tienen premio

Hay que reconocerlo: con lo que cuesta elaborar una estrategia para defraudar el seguro y lo que hay que hacer para mantener la mentira, hay que ser muy hábil para que no te pillen. Porque un defraudador puede pensar que es muy listo, pero para listos los investigadores de los seguros y concretamente los que han destapado los “mejores” fraudes gracias lo cual, se han llevado un premio.

Eso es lo que hacen en ICEA, el Servicio de estadísticas y estudios del sector seguros en España. Todo los años ICEA convoca en el mes abril el Concurso Sectorial de Detección de Fraudes en Seguro. Pero, antes de revisar los premios, vamos a ver algunos datos de interés sobre el fraude al seguro en 2015.

Durante la pre­sen­ta­ción de estos pre­mios Unespa dio a a co­nocer los datos pro­vi­sio­nales del primer sondeo ela­bo­rado entre las ase­gu­ra­doras es­pañolas sobre fraudes en el sector seguros. De éstos se de­duce que el im­pacto es­ti­mado del fraude de­tec­tado y no de­tec­tado al se­guro es­pañol en 2015 fue de 550 mi­llones de eu­ros. Según revela Unespa, se pro­du­jeron 306.000 re­cla­ma­ciones frau­du­lentas al se­guro.

Estadísticas del fraude al seguro español en 2015

Aunque los intentos de fraude al seguro han aumentado en 2015, la cantidad de estafas detectadas también ha aumentado. Así, el porcentaje de fraude evitado se ha incrementado un 73,9%, lo que supone 416 millones de euros.  Aunque esta última cifra es inferior a la del año pasado, cuando se detectaron fraudes por valor de 425 millones, el dato es positivo porque en 2015 se  incrementaron los casos con reclamaciones inferiores a 500 euros. Lo anterior es importante porque  según explica la  directora del Área de Formación de ICEA, Marta Rodríguez : “Hay que estar atentos. No siempre la cuantía alerta del fraude”.

Por otra parte, destaca que el retorno que logran las aseguradoras por su lucha contra el fraude se ha reducido respecto a 2014. Por cada euro que se invierte el retorno es de 32,92 euros. El año pasado el retorno era de 43 euros por euro invertido. La razón de esta disminución de la rentabilidad es que se han incrementado los gastos medios de la investigación (75,5 euros en 2015 respecto a 63 euro en 2014).  A pesar de ello, la lucha contra el fraude tiene un efecto  positivo en la rentabilidad de la compañía, ya que, como subraya José Antonio Sánchez, el director general de ICEA, la lucha contra estos intentos de estafa son una palanca de reducción de la siniestralidad del sector, algo muy importante en el actual contexto de mercado, sobre todo en Autos, ramo que da lugar a más intentos de fraude. De hecho, según el primer sondeo sobre el fraude en el sector elaborado por Unespa, el ramo de Autos concentra el 53% de los importes reclamados de manera ilícita en 2015.

Las estafas premiadas en 2015

Vamos a ver algunas de las historias premiadas por ICEA más curiosas.

En la categoría de automóviles, el primer premio ha recaído en una investigación realizada por Línea Directa que destapó una red especializada en simular atropellos gracias a varias torpezas imperdonables. Por ejemplo, uno de los afectados estaba involucrado en nada menos que en 19 siniestros. Pero la cosa no empezó por ahí, sino porque entre el primer y segundo siniestro reclamado, ocurrido en la misma provincia, no pasó ni un mes y se facilitó el mismo número de teléfono. De ahí, los investigadores tiraron del hilo y descubrieron en tercer siniestro falso. Y como uno de los implicados aparecía unas veces como conductor y otras como lesionado, la cosa no pintaba bien y se investigó a fondo. Las falsas víctimas renunciaron a la indemnización.

El segundo premio en la categoría de autos también se lo ha llevado una trama investigada por Línea Directa, que analizó varios expedientes donde coincidía como reclamante un mismo abogado murciano. Los investigadores descubrieron que el letrado captaba a lesionados para hacerlos pasar por víctimas de accidentes de circulación. Este abogado los representaba en los pleitos presentando papeles falsos que le suministraban en una clínica de rehabilitación con la que trabajaba. En total se detectaron 8 reclamaciones falsas y se ahorraron 57.000 euros en indemnizaciones.

El tercer premio se lo ha llevado una investigación realizada por Pelayo en la que se destapó un fraude de lo más curioso. Un hombre se salió de la carretera y cayó por un terraplén. A pesar de que el coche era un amasijo de hierros, el conductor había salido prácticamente ileso. Esto llamó la atención de los investigadores, que averiguaron que el vehículo había sufrido un siniestro grave meses antes, aunque el conductor aseguraba que lo había comprado 19 días después de que se produjera dicho siniestro por 21.000 euros. Sin embargo, además de que la factura era falsa y solo había pagado 2.400 euros, el coche podría haber sido arreglado en ese tiempo. Viendo que había sido descubierto, el conductor lo intentó una segunda vez, alegando que iba a altas horas de la madrugada a un pueblo cercano a ver a su amante (amante que solo estaba en su imaginación) y que se había desviado por una carretera secundaria para evitar peajes. Pero, ¿por qué no saltaron los pretensores del cinturón de seguridad, porqué la ventanilla del pasajero estaba bajada y cómo salió este hombre sin apenas daños después de haberse despeñado con su coche? Siempre podría haber dicho que se  quitó el cinturón para lanzarse por la ventana en pleno vuelo y que aterrizó desplegando el paracaídas que siempre llevaba en el chaleco en previsión de tales circunstancias.

Bromas aparte, vamos a ver el caso de los atunes es­ca­pis­tas, el primer premio en la rama de Diversos, que se lo llevó Mapfre Empresas. Esta historia también es de lo más curioso. Una com­pañía de­di­cada a la cría de pes­cado con­trató un seguro para cu­brir el tras­lado de unos atunes vivos en jaulas hasta unas granjas de en­gorde. El ase­gu­rado de­claró un si­niestro por la pér­dida de los atu­nes. Según el asegurado,  los atunes se ha­bían es­ca­pado cuando el buque que los transportaba sufrió un ac­ci­dente. Los investigadores, que incluso llegaron a localizar al buceador que manipuló las jaulas para que pareciera que, efectivamente, se habían escapado los atunes, descubrieron que, en realidad, los atunes habían sido vendido a otro comprador diferente. Los daños hubieran costado a la compañía 1,7 millones de euros, pero solo se gastaron algo más de 110.000 €.

El último caso que vamos a ver es el que se llevó el primer premio en la categoría de seguros personales, es el de una investigación realizada por Fiatc, tras analizar si­niestros que en prin­cipio no te­nían nada que ver entre sí. En esta ocasión, un ase­gu­rado re­clamó una in­dem­ni­za­ción por unas le­siones su­fridas por una agre­sión en el Metro de Madrid al seguro de salud . La ase­gu­ra­dora se da cuenta de que la do­cu­men­ta­ción estaba mal cum­pli­men­tada, con faltas de or­to­gra­fía,  ano­ta­ciones rea­li­zadas a mano por va­rias per­so­nas y otras cosas extrañas. Un mes des­pués se re­cibe otro parte  por un ac­ci­dente de trá­fico, también en Madrid, con una do­cu­men­ta­ción en con­di­cio­nes si­mi­lares . Dos meses des­pués se re­cibe un tercer parte por una co­li­sión en la que la documentación tam­bién está mal re­dac­tada y borrosa. Tras la investigación se com­prueba que los si­nies­tros son fal­sos y que dos de los ase­gu­rados, además de ser her­manos, tenían an­te­ce­dentes pe­na­les.

 

About Eva María Rodríguez

Redactora web especializada en temas de economía, marketing y negocios, entre otros temas
This entry was posted in + Seguros and tagged . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

He leído y acepto la política de privacidad.