¿Merece la pena un seguro de incapacidad laboral transitoria para un autónomo?

No hace mucho, en El Mundo Today nos tomaban el pelo afirmando que un equipo de investigadores iba a analizar la sangre de los autónomos para investigar por qué nunca enferman. La verdad es que el artículo es muy divertido y no tiene desperdicio. Bromas aparte, lo cierto que es los autónomos, aunque parezca que tenemos una salud de hierro y que somos unos robots insensibles porque los problemas no afectan nuestra salud mental, lo cierto es que caemos de vez en cuando y nos tenemos que quedar sentaditos un ratito porque no hay remedio. Pero muy gordo tiene que ser lo que pase, porque un día sin trabajar para un autónomo son palabras mayores.

Para esos casos salieron al mercado los seguros de incapacidad laboral transitoria para autónomos, unos seguros que ofrecen indemnizaciones por baja laboral. Pero, ¿merecen la pena estos seguros?

¿Qué pasa cuando un autónomo está de baja?

Cuando un autónomo se pone enfermo o tiene un accidente puede solicitar la baja e incluso una prestación a la Seguridad Social. El problema es un autónomo tiene que seguir pagando sus impuestos, sus gastos fijos y su couta a la S.S. trabaje o no, lo que hace que muchos autónomos no pidan la baja a no ser que no les quede otro remedio.

Para cobrar la prestación es necesario estar dado de alta en el  régimen de autónomos y al corriente con el pago de las cuotas a la Seguridad Social, y tener cotizado un periodo mínimo de 180 días en los cinco años anteriores a la solicitud, límite deja de aplicarse en los casos de enfermedad profesional y accidente laboral, en cuyo no se requiere un periodo mínimo de cotización.

La cotización por contingencias comunes es obligatoria desde 2007 para los Autónomos. Sin embargo, la cobertura por accidentes laborales y enfermedad profesional es voluntaria salvo para ciertos grupos de autónomos, como los económicamente dependientes o los que desarrollen una actividad de alto riesgo. Esto significa que los autónomos que solo tengan cubiertas las contingencias comunes cobrarán lo mismo en caso de accidente de trabajo.

La cuantía de la prestación se calcula en función de la base de cotización y la causa que ha provocado la incapacidad. Para enfermedades comunes y accidentes no laborales se percibe el 60% de la base del mes anterior. A partir del vigésimo día y hasta el momento del alta el importe sube hasta el 75%.

Los autónomos tienen derecho al subsidio solo a partir del cuarto día de baja, por lo que si la baja es inferior no recibe nada. Solo en caso de accidente laboral o enfermedad profesional y se está cotizando por contingencias profesionales el autónomo podrá cobrar el 75% de la base desde el primer día de baja.

¿Contratar un seguro privado o subir la base de cotización?

Como la mayoría de los autónomos cotizan por lo mínimo la cuantía de la prestación pública es muy baja, por lo que muchos se plantean la contratación de un seguro de incapacidad laboral transitoria. Sin embargo, las indemnizaciones de estos seguros tampoco son una maravilla. Por eso, antes de contratarlos, algunos expertos recomienda comparar de qué manera aumentaría la prestación de la Seguridad Social incluyendo la cobertura por contingencias profesionales, incluso aumentando la base de cotización. Ésta última opción tendría otro beneficio, que es cobrar una jubilación más alta el día de mañana (al menos en teoría, aunque está por ver que va a pasar con las prestaciones públicas por jubilación).

También hay que tener en cuenta que la oferta de seguros de incapacidad laboral transitoria es muy amplia. Los hay que abonan una cantidad diaria prefijada en función del problema y de los días estipulados de baja (la cojas o no), otros que pagan una cantidad fija por día de baja, otros que cubren los gastos de hospitalización, otros con indemnización por fallecimiento y otras muchas coberturas. En el artículo ¿Qué es un seguro de baja laboral por enfermedad? encontrarás más información sobre este tema.

El problema es que la prestación diaria por baja de estos seguros suele oscilar entre los 30 y los 90 euros. Teniendo en cuenta que para un autónomo esto suele ser insuficiente y el coste de la prima mensual, muchos se lo piensan.

Si merece la pena para un autónomo contratar o no un seguro de incapacidad laboral transitoria es algo que cada uno debe valorar en función de su caso particular. Algunos productos de las aseguradoras pueden ofrecen grandes ventajas, combinando coberturas. Todo depende de las coberturas que tengas contratadas en otros seguros o las ampliaciones que puedas hacer en éstos.

 

About Eva María Rodríguez

Redactora web especializada en temas de economía, marketing y negocios, entre otros temas
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