Multas y sanciones por conducir sin seguro

Hemos recordado en varias ocasiones que en España es obligatorio asegurar todos los vehículos a motor al menos con una cobertura de responsabilidad civil. También hemos hecho hincapié en que conducir sin seguro es sancionable. Pero, ¿cuáles son las multas y sanciones aplicables por conducir sin seguro? ¿Pueden pedirte los agentes de tráfico los papeles del seguro si el vehículo está parado? ¿Quién paga la multa, el propietario o el conductor? La respuesta a estas preguntas la encontrarás a continuación.

La multa por conducir sin seguro es la sanción administrativa que el propietario de un vehículo recibe si no tiene el seguro obligatorio o si este no está en regla. La cuantía de esta sanción oscila entre los 650 y los 2.800 euros, dependiendo del tipo de vehículo y del tipo de permiso exigido para conducirlo. Además, no hace falta que los agentes de tráfico te paren en carretera o en ciudad para pedirte los papeles del seguro. Tanto si circulas como tu coche como si no, el seguro para los vehículos a motor es obligatorio, así que no estás libre de que te pidan la documentación y que te echen una multa.

Conducir sin seguro no es un delito o falta sancionado como tal por el Código Penal, como sí lo es, por ejemplo, conducir sin carnet, conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas o superar el límite de velocidad, precisamente porque el hecho de carecer de seguro no es sí mismo un riesgo para los demás. Pero al ser obligatorio, el hecho de no tenerlo supone una multa.

La obligatoriedad de asegurar un vehículo y la prohibición de circular sin seguro obligatorio está regulado en el artículo 3 del Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor.

En este texto, además de indicar que el responsable de la multa por conducir sin seguro será el propietario del vehículo, también se especifica que el conductor del vehículo será el responsable de los daños que se causen a otras personas o vehículos por conducir sin el seguro obligatorio siempre que fuese culpa suya, por lo que tendrá que responder de sus actos tanto civil como penalmente. Además, esta ley recoge que el propietario del vehículo, que no tiene porque ser el conductor, también responderá civilmente (no penalmente) de los daños que se causen a otras personas o vehículos por no tener su vehículo el seguro obligatorio, a excepción de que demuestre que el vehículo se lo habían robado.

Además, los agentes de tráfico pueden inmovilizar el vehículo que no tenga el seguro obligatorio en regla. Lo normal es que se requise el coche de uno mes o tres meses, si se trata de una acción reiterada. Y, por si esto no fuera poco, el propietario del vehículo deberá hacerse cargo de los gastos originados por ese depósito o precinto. Además, para poder proceder al levantamiento debe demostrar que dispone del seguro obligatorio correspondiente y abonar los gastos. Si el propietario no paga  el depósito, se le puede requisar el vehículo hasta por un año y se le puede prohibir conducir por todo el territorio nacional durante todo ese tiempo.

 

About Eva María Rodríguez

Redactora web especializada en temas de economía, marketing y negocios, entre otros temas

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