Música y ejercicio físico: un tandem perfecto

Música y ejercicio físico un tandem perfecto

En un instante, la música puede llenarnos de alegría o tristeza, puede transportarnos en el tiempo a otra época, puede calmarnos o despertar el niño juguetón que todos tenemos dentro.

Disfrutamos de la música sin ser plenamente conscientes de su impacto de su poder. Igual que en otros ámbitos de nuestra vida la música tiene también un efecto en la actividad física que realizamos.

Desde la antigüedad, la conexión entre la música y el deporte ha sido clara. En la antigua Grecia empleaban el término “mousiké” para expresar una forma de arte compuesta de movimiento, sonido y expresiones verbales. En el pasado, durante algunas celebraciones populares en el sur de Italia, se realizaban actividades deportivas como correr con carros o bailar con espadas, y la música desempeñaba un papel fundamental proporcionando el marco ideal para el deporte.

A menudo entrenar supone fatiga y dolor y el papel de la música es distraer la mente del dolor causado por la actividad deportiva. Sin embargo, el rol de la música no solo es una distracción.

Existen más beneficios de escuchar música mientras haces ejercicio

Disociación

La música puede cambiar el centro de atención del cansancio de entrenar al placer de escuchar música. Esto es gracias a la capacidad que tiene la música para desencadenar emociones positivas y disminuir nuestra percepción de emociones negativas como la depresión, la ira y la tensión.
Sincronización

Existen dos tipos de música que puedes escuchar mientras haces ejercicio: música asincrónica, donde no hay correspondencia entre el ritmo de la música y los ejercicios que estás realizando y música sincrónica, donde el ritmo de la música coincide con la velocidad y el movimiento de la actividad física. Los estudios indican que la música sincrónica es más adecuada para el ejercicio. En realidad, la sincronización de la música con el movimiento de la actividad deportiva consigue un mejor rendimiento.

Resulta que la música sincrónica está especialmente indicada para ayudar a los atletas a gestionar mejor su energía y para extender la resistencia física. Esto es particularmente cierto para ejercicios cardiovasculares como correr, andar en bicicleta, remar y esquiar.

Mejora tus habilidades psico-motoras

Escuchar música mientras entrenas ayuda a mejorar tus habilidades motoras como la coordinación y el equilibrio. Posiblemente debido a que la música reproduce ciertos ritmos corporales. Además, la música hace que el ambiente parezca más alegre, mejorando la motivación y los sentimientos positivos.
Cómo elegir la música adecuada para hacer ejercicio

Entonces, ¿cómo elegir la música adecuada para hacer ejercicio? No hay una respuesta correcta porque los gustos musicales a menudo son subjetivos. No a todos le gusta la música electrónica, por ejemplo.

Lo primero es tener claro el tipo de entrenamiento que vas a hacer. Elige un tipo de música en la que el ritmo y el tempo coincidan con los ejercicios. Lo siente es tener en cuenta la intensidad de la actividad. Cuando queremos elevar el ritmo cardíaco mientras realizamos un entrenamiento, como correr, es mejor seleccionar música donde hay un aumento gradual del tempo.

El deporte es para muchos ese momento del día en el que relajarse y olvidar preocupaciones de la vida diaria. Sin duda la música adecuada puede incentivar ese estado de ánimo de evasión.

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