Precauciones a la hora de contratar un seguro de enfermedad

Seguro de enfermedad, seguro de salud, seguro de asistencia sanitaria… Este tipo de seguros están relacionados unos con otros, pero tienen por qué tener el mismo significado. En este artículo vamos a hablar concretamente de los seguros de enfermedad y de las precauciones que hay que tener a la hora de contratar uno de estos seguros.

Para empezar, conviene aclarar que un seguro de enfermedad es aquel que tiene por objeto proteger al asegurado de las consecuencias económicas derivadas de una  alteración de su estado de salud por una alteración patológica independiente de la voluntad del asegurado y que puede se verificada médicamente. Por lo tanto, el riesgo asegurado es la enfermedad, entendida como una alteración más o menos grave de la salud.

Asistencia sanitaria Vs Enfermedad

Los seguros de asistencia sanitaria, conocidos habitualmente como seguros de salud, se encargan de asumir los gastos derivados de dicha asistencia (pagando los servicios médicos total o parcialmente o reembolsando el porcentaje de gastos acordado), no de pagar una indemnización en caso de enfermedad.

Por eso, a la hora de contratar un seguro de enfermedad o un seguro de salud es importante saber qué se está buscando y qué se está contratando.

Qué hay que tener en cuenta al contratar un seguro de enfermedad

Igual que ocurre en la contratación de cualquier otro seguro, es importante conocer  las características principales  del seguro y confirmar que  realmente responde a las necesidades reales así como asegurarse de que se obtienen toda la información necesaria para contratar dicho seguro. Además, es importante no firmar antes de haber leído todas las cláusulas, especialmente las cláusulas limitativas.

En lo que se refiere a las características concretas de los seguros de enfermedad hay una serie de cuestiones sobre las que conviene ser prudente. Una de ellas se refiere al cuestionario de salud que muchas aseguradoras solicitan ante de la contratación del seguro. Si la aseguradora solicita la cumplimentación de un cuestionario de salud, es importante que el asegurado conozca la trascendencia de lo declarado en dicho cuestionario, en especial en lo relativo a las consecuencias que podría tener la omisión de información relevante sobre su estado de salud. En cualquier caso, para evitar malas interpretaciones, el tomador debe contestar a todas las preguntas del cuestionario de salud de forma vez. Si decide no contestar a alguna, el asegurado debe saber que en ningún caso esto puede conllevar a que la respuesta se considere negativa. Otra cosa es que la aseguradora admita o deniegue la solicitud de seguro en caso de que el cliente se niegue a contestar. Por otra parte, este cuestionario de salud, una vez  leído, comprendido y cumplimentado por el tomador, debe ser firmado por él personalmente. En caso contrario no será válido.

Otra cuestión que hay que tener en cuenta son los periodos de carencia, es decir, el periodo  de tiempo desde que se firma del contrato en el que no se cubren algunas de las prestaciones contratadas. En estos casos es aconsejable solicitar información detallada de las prestaciones excluidas y de la duración del periodo de carencia en cada caso. Cabe destacar que las asistencias de carácter urgente están cubiertas durante el periodo de carencia por Ley.

También es recomendable solicita información a la compañía aseguradora sobre los criterios de fijación de precios en la renovación de años posteriores. Es normal que la prima de un salud de enfermedad aumente con el paso de los años. Conocer qué criterios se aplican para ello ayudará a tener un elemento más a la hora de comparar precios con otras entidades.

Por otra parte, también es importante conocer todas las coberturas incluidas en el seguro de enfermedad que se va a contratar, así como los copagos aplicados (en su caso) o las ofertas en determinados servicios no incluidos como tales en el seguro. Cada seguro ofrece unas condiciones concretas. Incluso una misma compañía suele tener varios tipos de pólizas. Comprobar que la póliza que se va a firmar concuerda con las expectativas es tan importante como comprobar qué es lo que realmente se está contratando.

 
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